(Por Analía Viviana García, especial para PuntoGov) Ante un auditorio formado por representantes de la Corte Suprema, de la Dirección de General de Migraciones, miembros de la Asociación de Magistrados e integrantes de fuerzas de Seguridad, el Procurador General de la Nación, Esteban Righi, presentó FiscalNet, el Sistema Informático Integral de Gestión de Causas del Ministerio Público Fiscal que se enmarca en el Plan Integral de informatización de las oficinas fiscales en material penal.
En su exposición, Righi destacó la necesidad de modernizar la gestión con las herramientas que hoy ofrece la tecnología, y se manifestó miembro de la generación del papel pero firme impulsor de la digitalización “por las ventajas operativas que acarrea”; luego cedió todo el protagonismo al equipo que llevó adelante las etapas de implementación de FiscalNet.
El secretario general de Coordinación Institucional de la Procuración, Adrián Marchisio, explicó que, además de mejorar la producción jurídica y la eficiencia en la investigación de los delitos, de las características de la red informática y del propio software se derivan otros beneficios: poder intercambiar información y entrecruzar datos con entidades como el Registro de Reincidencia (U.E.R.); la Dirección Nacional de Migraciones; el Registro de Propiedad Automotor; el Sistema Caravel del Poder Judicial; el Registro de la Propiedad Inmueble; y otros consejos profesionales. “De ese entrecruzamiento de datos, pueden surgir pistas muy importantes en causas como trata de blancas o narcotráfico”, explicó.
Una Autopista para Poder Correr
Cuando se proyectó la Red Informática Nacional y la digitalización de los procesos, hace casi tres años, muchas de las fiscalías, que se extienden desde Jujuy hasta las ciudades más australes del país, tenían una estructura informática obsoleta. “Aisladas, sin una red para comunicarse entre sí –dice Marchisio– desde lo institucional tampoco se les habían brindado las herramientas.” La tarea recayó en Rubén Fusario, ingeniero que hoy ocupa la Dirección del Departamento de Informática y Comunicaciones de la dependencia.
“Quisimos lograr un equipamiento relativamente homogéneo, y en las licitaciones buscamos asegurar el mantenimiento porque, cuando se trata de una red tan extensa, es un factor que acarrea costos ocultos; también, que los precios fueran razonables.” Mientras construían las 150 redes LAN (de área local), licitaron la WAN (Wide Area Network o red de área extensa). Entre cuatro oferentes se quedó con el primer lugar Telefónica de Argentina, con un enlace que se pactó inicialmente en una capacidad de 256 Mb, y la opción de escalar a 1 y 2 Mb.
“La conexión de todas las fiscalías –son 350 pero se distribuyen en 150 puntos– se efectúa a través de una red privada IP/MPLS/VPN que cumple con los estándares de seguridad previstos para la banca”. Los cables de la red son UTP 6, y permiten correr 1 Gb, además tener certificación EIA TIA 568.
Las causas que instruyen los fiscales guardan contenidos de alta criticidad, que deben estar resguardados de la mejor manera posible. En ese sentido, las comunicaciones vía IP no sólo resultan una importante reducción de costos: sacan del tendido telefónico público (y de eventuales ‘pinchazos’) las llamadas entre los fiscales. Para resguardarse de otras intrusiones, sendos firewall, del software y del hardware, protegen la red y las instalaciones.
Otras características son que se privilegia el tráfico por paquetes, permite videoconferencia (clave para los casos de testigos protegidos), y el uso de multimedia. Dieciséis cabeceras de jurisdicción cuentan con esta capacidad.
Dentro de la misma provisión de infraestructura, Marchisio incluyó la implementación de una Cámara Gesell, “que evita la revictimización de los menores de edad víctimas de delitos contra la identidad sexual”. El espacio cuenta con dispositivos dotados de tecnología de punta en audio y filmación para este tipo de procesos. “Estaba aprobada su utilización, pero no existía como lugar; entonces, lo concretamos”, dice el Secretario General de Coordinación Institucional.
Por otra parte, el hardware para las fiscalías de todo el país también se licitó. Explica Fusario, “HP e IBM ganaron en servidores; en desktop, Dell y HP; en tanto que la Sala Cofre, el datacenter, fue otorgado a Acecco.” Y aún no se comunicó cuál es la postulante ganadora en la provisión de storage para el almacenamiento de los datos.
Fiscales en Proceso
Cuando Andrés Bursztyn, ingeniero egresado de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y docente universitario, decidió presentarse a un aviso publicado en dos diarios nacionales, el desafío era armar un plan para el desarrollo de un sistema integral de gestión y liderar el equipo que concretara ese proyecto en un tiempo acotado y con un presupuesto también reducido. Hoy dirige el grupo de nueve personas que hizo FiscalNet, “trabajando sin feriados, sin compensatorios; por objetivos.”
Destaca que FiscalNet “ni siquiera en la primera fase es sólo un sistema administrativo. Decimos ‘de Gestión de Causas’, para explicar que tiende a la investigación, busca la transparencia de la operatoria, y procura evitar que se alargue el proceso.”
La plataforma es RUP (Rational Unified Process), un conjunto de procesos web-enabled de ingeniería de software que permiten seleccionar componentes que se ajustan a las necesidades específicas del proyecto. Basado en .Net, de Microsoft, este software de gestión reemplaza los libros de ingreso de expedientes en las fiscalías, y la información queda almacenada en las bases de datos.
A partir de la segunda fase, con el entrecruzamiento de los datos disponibles, y el manejo inteligente de volúmenes de información, se pondrá en juego una etapa nodal de FiscalNet: “En base a determinados patrones de comportamiento, poder contribuir con todo el engranaje judicial aportando datos que nos provea el sistema,” explica.
Para ello, se utilizan distintos motores de búsqueda: Greenstone, Excalibur, que procesan los datos ingresados. Bursztyn avanza en imaginar un momento, en la segunda fase, donde las partes intervinientes en una causa puedan acceder a la información sobre el estado del expediente, vía web, con permisos de accesos parciales, ya que la información que se aloja es demasiado crítica como para liberar de forma total el ingreso.
La Ley y el Orden
Un dato a tener en cuenta es que FiscalNet cumplió en su desarrollo con las etapas previstas, e insumió $ 650.000 de los 800.000 destinados para su concreción. Marchisio evalúa hoy los resultados. Y señala, a la hora de cuantificar los avances: “Hasta esta gestión, en el MPF no teníamos área de tecnología; hoy contamos con el Departamento de Informática y Comunicaciones”. Eso, sostiene, fue posible por el respaldo político que recibieron por parte de quien está a cargo del área. “Además, desde que se anunció FiscalNet hemos tenido contacto con magistrados de la Corte Suprema y de otras dependencias que quieren conocer cómo funciona.”
Sobre el ámbito de aplicación de FiscalNet, aclaró Righi en su presentación: “Esto se aplica en un ámbito, el Ministerio Público Fiscal. No estamos hablando de que ya se esté utilizando en toda la justicia”. De ahí la importancia de los convenios con otras entidades vinculadas que faciliten el intercambio de datos.
FiscalNet, que nace incorporando la firma digital apenas nombrados los certificadores de la misma, se manifiesta con hechos concretos a favor de los recursos tecnológicos para acelerar las causas y favorecer la justicia. No es poco.