-Usted habla de funcionar como un holding, como una única organización (ver nota de tapa). Pero no todos los organismos públicos que conforman el Estado coinciden en adquirir la misma tecnología. Esto ocurre, generalmente, con los sistemas abiertos y cerrados…
-No hay que tomar posiciones extremas. En 2002 yo fui uno de los fundadores de software libre en el Estado. Soy un defensor del software libre en el Estado, cuando sea conveniente para el Estado. No porque sí, no por levantar una bandera. El software libre no es una solución en sí misma. Tiene que ver con el escenario y el objetivo que se busca. En los distintos lugares donde he tenido función, el software libre ha sido una gran alternativa en tiempos de crisis pero terminó convirtiéndose en un gran problema.
-¿Por qué?
-Porque generó ambientes aislados, manejados por un grupo pequeño de personas. Debemos tener garantías en el tiempo. Cualquier institución que toma decisiones sobre su sistema crítico tiene que tener proyecciones a cinco años con visión de crecimiento y no tener que hacer una reingeniería cada vez que se lo formula.
-¿Es un extremo que las operaciones críticas de
la AFIP corran sobre software libre?
-Hay múltiples tecnologías en
la AFIP, no es 100 por ciento software libre y todas tienen que ver con cada escenario particular. Tienen su estructura de base, recursos humanos y tecnológicos, para darle solvencia a los objetivos que definieron. Eso es una decisión fundada.
-¿Esto no se contradice con la visión de un Estado como holding?
-Tenemos que diferenciar actividades transversales de lo que es la vertical de negocio específica. Las verticales tienen que estar acordes con cada escenario, mientras tengamos claro cuáles son los estándares de interoperabilidad.
-¿El software libre es una tecnología o una cuestión política?
-La política es lo que define uno a la hora de tomar una decisión en una gestión de acuerdo con un abanico de demandas y objetivos. A partir de eso se eligen las mismas herramientas, dentro de ellas están las tecnologías. Luego habrá que evaluar quién brindará lo mejor.
-¿Eso es neutralidad tecnológica?
-No creo que sea neutralidad tecnológica. Creo que se trata de elegir una tecnología fundadamente. La neutralidad no es como se ha visto en muchas oportunidades donde se dice no opino, no me juego, entonces soy neutral. No estoy de acuerdo con el principio de neutralidad tecnológica desde ese punto de vista. La neutralidad tiene que ver con la elección fundada para cada escenario.
-¿Cómo ve que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva haya salido a tomar posición sobre el uso del software libre en el Estado brasileño?
-Me parece que Lula ha utilizado el software libre como una herramienta más dentro del Estado. El sector de las tecnologías del Gobierno brasileño es multiplataforma. No tenemos que casarnos con una tecnología. Además no tenemos que confundir. Red Hat vende código abierto pero Windows, para las entidades de gobierno, también es código abierto porque se pueden firmar contratos para que abran el código a la entidad gubernamental que está contratando un sistema y se tenga la certeza suficiente de la seguridad del sistema operativo que se usa. Tengamos cuidado cuando nos vamos a los extremos. Porque hay muchas plataformas donde se dice que es software libre porque los servidores tienen Linux, pero nadie pregunta por la base de datos. Cuando hablamos del extremo del software libre quedo prisionero de quién tiene los datos. Y ahí no se hace hincapié. Se discute por qué se selecciona Microsoft para determinados proyectos pero nadie hace ningún problema cuando la base de datos es Oracle. Hay una falta de concepto integral de qué vamos a defender como software libre.
-Tampoco da lo mismo una computadora de escritorio en una mesa de entrada que los datos alojados en los servidores de
la ANSES.
-Es un problema sociocultural. Doy un ejemplo. Siempre hago testings de los sitios web de todos los lugares donde me ha tocado gestionar. El navegador más utilizado y el sistema operativo son el Internet Explorer y Windows. Durante agosto, en el sitio web del Ministerio de Justicia, sobre 77.027 visitantes distintos con un número de visitas de 143.448 que visitaron 871.184 páginas, más del 90 por ciento fueron de Internet Explorer y de sistemas operativos de Microsoft. Esto lo tengo porque me sirve conocer la demanda del sitio para saber dónde poner el foco. Salgamos a preguntar al azar a diez personas en la calle qué sistema operativo utilizan. No hay necesidad de definir un extremo u otro. Hay que ver la realidad. Todo depende donde preguntes. Si vas a preguntar a una verdulería si es más sana la verdura o la carne, la respuesta es obvia.
-¿Usted qué prefiere? ¿La carne o la verdura?
-Yo como carne con ensalada.